Artrosis: cómo mejorar la calidad de vida de los…

La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta al cartílago de las articulaciones, provocando su desgaste progresivo. Es una de las patologías articulares más frecuentes y puede aparecer en articulaciones como la rodilla, cadera, manos, columna o hombro, generando dolor, rigidez y limitación del movimiento.
Aunque actualmente no es posible revertir el desgaste del cartílago, un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado permiten mejorar notablemente la calidad de vida del paciente y ralentizar la evolución de la enfermedad.
Tratamientos para la artrosis
El abordaje de la artrosis debe ser individualizado, adaptándose al grado de afectación, la edad del paciente y su estilo de vida. Entre las opciones terapéuticas más habituales se encuentran:
- Infiltraciones articulares, que ayudan a reducir el dolor y la inflamación.
- Fortalecimiento muscular, fundamental para proteger la articulación afectada.
- Ejercicio terapéutico y fisioterapia, orientados a mejorar la movilidad y la función articular.
- Control del peso, especialmente importante en articulaciones de carga como rodillas y caderas.
- Seguimiento médico personalizado, para ajustar el tratamiento según la evolución de los síntomas.
Estas medidas conservadoras permiten, en muchos casos, mantener una vida activa y reducir de forma significativa las molestias asociadas a la artrosis.
¿Cuándo valorar la cirugía?
En aquellos casos en los que el tratamiento conservador no resulta eficaz y el dolor o la limitación funcional interfieren de forma importante en la vida diaria, se puede valorar la opción quirúrgica. El objetivo de la cirugía es mejorar la funcionalidad de la articulación y reducir el dolor, siempre tras una valoración médica especializada.
Importancia del seguimiento médico
La artrosis es una enfermedad crónica, por lo que el seguimiento por un especialista en traumatología es clave para controlar su evolución y adaptar el tratamiento en cada etapa. Un enfoque integral permite mejorar el bienestar del paciente y preservar su autonomía el mayor tiempo posible.

La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta al cartílago de las articulaciones y puede provocar dolor, rigidez y limitación funcional.
Aunque no se puede revertir el desgaste articular, existen múltiples opciones terapéuticas orientadas a mejorar la calidad de vida del paciente y ralentizar la progresión de los síntomas.
El tratamiento puede incluir infiltraciones, fortalecimiento muscular, ejercicio terapéutico, control del peso y seguimiento médico personalizado.
En los casos en los que el tratamiento conservador no resulta eficaz, se puede valorar la opción quirúrgica como alternativa para mejorar la funcionalidad y reducir el dolor.










